sábado, 30 de noviembre de 2013

El desafío de los 30 días - día 30

30 de noviembre: Los juegos de rol deberían...


... tener mejor prensa. 

Que ya va tocando. El cuarto poder nos ha puesto a parir en tantas ocasiones que ya he perdido la cuenta, y a pesar del derecho de rectificación, aún no he visto yo a ningún periodista que lo ejerza en relación a nosotros. Es curioso que en un país donde a la mínima, la gente va a los tribunales por estas o aquellas palabras que tal o cual medio dijo de ellos, ningún honroso miembro del colectivo periodístico español, haya sentido la necesidad de disculparse públicamente por las barbaridades previas que se hayan dicho de nosotros. 

Y por barbaridades previas, me refiero a cosas como el artículo que hizo La Provincias en agosto de 1999 sobre la "Inquietante reunión en Villarreal de jugadores de rol de toda España" en el que respecto a los grupos de jugadores de rol se dice que "los municipios y los barrios donde estas auténticas "bandas" actúan aplican medidas de control y vigilancia, porque no hay que olvidar que estos juegos han provocado, al menos, una docena de muertos en España durante la década de los noventa".¿Dónde se documenta esta gente?

O al artículo titulado "Una necrosis similar" que Rafael Torres publicó en El Mundo el 9 de junio de 1994, donde dice perlas del tipo de: "Los videojuegos y seguramente también ciertos dibujos animados de la televisión, producen hemitrofia cerebral a medio plazo, pero los juegos de rol provocan necrosis fulminante de los tejidos de la cabeza y del corazón. Ideados para imbéciles profundos, o bien para volver profundamente imbécil al que todavía no lo es". ¿De dónde ha salido este hombre?

Probablemente si yo dijera en un medio escrito la mitad de memeces de las que dice este señor, en lugar de sobre el colectivo rolero, sobre cualquier otro (como los periodistas por ejemplo) o sobre alguna persona en concreto (como por ejemplo, él mismo), me enfrentaría a una querella rápidamente. Y sin embargo, contra los roleros todo es lícito. 

Pues con todo respeto, señores de la prensa, no lo veo justo y desde luego dice muy poco respecto a ustedes, a quienes se les supone imparcialidad y respecto a la verdad. Si quieren escribir sobre rol, háganlo, pero acudan antes a algunos de los numerosos clubs de rol que pueblan nuestras ciudades o a algunas de las frecuentes jornadas que se realizan, y vean de que va la cosa, porque antes de hablar, hay que documentarse, y queda bastante claro, que los "profesionales" que han escrito cosas como esta no han visto una partida de rol ni en fotos. 

Y hablando de justicia, justo es reconocer que también hay periodistas que han dado una visión documentada y coherente de nuestro hobby (en la Web para la Defensa de los Juegos de Rol, podéis encontrar una estupenda recopilación de articulos). Entre ellos, yo me quedo con las palabras de Màrius Serra en La Vanguardia del 8 de octubre de 2002, en su artículo "Sexo, drogas y rol", por lo acertadas y necesarias: "Tal vez ya va siendo hora de romper esa asociación absurda que policías, abogados y periodistas hemos tejido entre los juegos de rol y los crímenes inexplicables. El rol es una fantástica modalidad de juego cooperativo con más de tres décadas de historia que se basa en la imaginación (como la poesía), la identificación con unos arquetipos o personajes (como el teatro) y la creación de universos paralelos regidos por leyes particulares (como la novela). ¿Alguien sería capaz de atribuir un homicidio a la práctica de la lectura? De acuerdo, don Quijote enloqueció de tanto leer libros de caballerías y hubo quien remarcó la enfermiza relación del asesino de Lennon con la novela de Salinger "El guardián entre el centeno". Pero eso no produjo alarma social y no consta que hordas de padres concienciados prohibieran a sus hijos el acceso a las bibliotecas. En cambio, cuando hoy un adolescente empieza a frecuentar los juegos de rol siempre hay quien da un respingo. De hecho, el reto principal de las asociaciones de roleros es, más que publicitar su afición, dejar bien claro que es una práctica ajena al vudú, las misas negras o los ritos satánicos". Pues sí, hay que darle al Cesar, lo que es del Cesar.

Y por supuesto, con las ya míticas palabras de Arturo Pérez-Reverte en el artículo "Homo Ludens" aparecido en El País del 26 de junio de 1994: "El juego de rol como tal, avanzado, consiste en un universo alternativo creado por la imaginación, donde la inteligencia, la inventiva, la capacidad de improvisación, son fundamentales. Los juegos de rol bien planteados y dirigidos estimulan, educan y permiten ejercitar facultades que en la vida real quedan coartadas u oprimidas por el entorno y las circunstancias. La práctica de los juegos de rol proporciona a menudo aprendizaje, destreza y una legítima evasión muy parecida a la felicidad". Y tan parecida...

viernes, 29 de noviembre de 2013

El desafío de los 30 días - día 29

29 de noviembre: Manía que tengas a la hora de jugar

Hoy voy a hablaros de una "manía" de Estrapo, nuestra master de Rolemaster, que nos vemos todos obligados a compartir cuando hacemos fichas con ella, y que consiste en que todas la tiradas debemos hacerlas con sus dados.

Estrapo tiene una pareja de dados (en realidad son tres, pero sólo usa dos de ellos), uno negro para las decenas y uno amarillo para las unidades, con el que hacemos todas las tiradas d100 durante la preparación de las fichas. Da igual que seamos 4 jugadores que 14, todos debemos hacer las tiradas con sus dados, para asegurar una única y equitativa probabilidad en las tiradas.

Esa pareja de dados (trío si tenemos en cuenta el verde que no usamos), forma parte del primer pack que se compró en su más tierna juventud en una librería de nuestro pueblo, cuando se inició en el maravilloso mundo del rol. Y no se si es manía nuestra o no, pero la cantidad de veces que salen tiradas por debajo de 20 contraviene algunas de las leyes de la probabilidad, y me atrevería a decir que incluso las de la física...

jueves, 28 de noviembre de 2013

El desafío de los 30 días - día 28

28 de noviembre: Defínete como máster/narrador

La verdad es que como master, no difiero mucho de como soy como jugadora. Lógicamente, lo que me gusta jugar es bastante parecido a lo que yo intento ofrecer a mis jugadores. Mis partidas suelen tener un mayor componente de investigación que de pelea, aunque si mis jugadores pretenden meterse en líos, no voy a ser yo quien se lo impide.

Me gusta que la gente se lo tome en serio, y por "en serio" entiendo que lleguen a su hora (o avisen si no lo van a hacer), hagan su historial del personaje (esta parte, me cuesta un poquito más que lo consigan, a pesar de los incentivos en puntos para la ficha con los que suelo tentarles) e intenten en la medida de lo posible interpretar un poquito (que esto es rol, señores, no un juego de tablero).

Por lo demás, considero que un master debe jugar con sus compañeros, no contra ellos. No voy a simplificarles la cosa hasta convertirlo en un paseo por el parque, porque perdería su gracia, pero tampoco soy esclava de las tiradas de dados ni del módulo de turno. Me gusta premiar las buenas ideas y la diversión generalizada: si hacen algo coherente, ocurrente o simplemente divertido, aunque la cosa no estuviera planteada a priori exactamente por esos derroteros, suelo darles cuartelillo. De igual forma, si se ponen en modo lerdo o intentar hacer cosas absurdas, no voy a ser yo quien les salve.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

El desafío de los 30 días - día 27

27 de noviembre: Defínete como jugador de rol

Me considero una jugadora bastante standart: me gustan las aventuras de investigación, aunque no le hago ascos a una buena pelea; me tomo en serio la partida, aunque considero que pegarse unas risas es imprescindible; me gusta tomarme unos minutos para meditar las decisiones que tomamos, aunque frecuentemente terminemos haciendo lo más estúpido que se haya barajado y me gusta como a la que más, recordar batallitas de las partidas, como abuelos que cuentan la guerra.

No soy la jugadora más original del mundo haciendo personajes ni la que mejor interpreta, pero me gusta que mis pjs tengan cierta base "real" si es posible y reirme un poco de mi misma cuando hago de ellos. A menudo me inspiro en personajes de novelas, películas o cómics para "inventar" mis pjs, aunque luego terminen resultando algo completamente distinto de lo que había pensado. No me importa llevar personajes de cualquier sexo, es más, me gusta poder elegir llevar un hombre si me apetece, aunque yo no lo sea. Y aunque no tengo nada en contra de los personajes pre-hechos, a menudo me cuesta un poco interpretarlos, porque no me los he imaginado a priori. Intento evitar el metajuego en la medida de lo posible y ser coherente con las motivaciones de los personajes que interpreto, aunque a veces no lo consiga. Y sobretodo, creo firmemente en el respeto al master y en tomarse las partidas como lo que deben ser: un momento divertido para compartir con tus amigos.

martes, 26 de noviembre de 2013

El desafío de los 30 días - día 26

26 de noviembre: Tu dado favorito

Mi dado favorito es claramente el d10. Como jugadora y master tanto de juegos que gastan un sólo dado d10 (como El rastro de Cthulhu) como de los que los gastan a puñados (como es el caso de los juegos de White Wolf), pasando por los clásicos de toda la vida que utilizan 2d10 para formar un d100 (como Rolemaster/El Señor de los Anillos o Cthulhu), cuando pienso en dados de rol, pienso en dados de 10.

Es cierto que el d20 es un dado más vistoso, y como prueba de ello, el logo de este blog lleva uno de ellos, pero lo cierto es que en general, en mi grupo no han calado nunca demasiado los sistemas d20, y siempre nos hemos decantado más por los porcentuales o por el sistema narrativo. 

También hemos usado bastantes juegos que utilizan el clásico d6 de toda la vida (como Star Wars o Gurps), pero quizás por ser un dado más habitual fuera del ámbito del rol (es el dado típico de la mayoría de juegos de tablero clásicos), nos cuesta más relacionarlo con una afición que si por algo se caracteriza visualmente, es por usar "dados raros".

Personalmente, guardo con especial cariño unos d10 con una rosa en lugar del número 1 que sacó a la venta Factoría en su momento para jugar a Vampiro, que me regalaron mis jugadores hace muchos años.

lunes, 25 de noviembre de 2013

El desafío de los 30 días - día 25

25 de noviembre: El sitio más extraño en el que has jugado

Todo el mundo hemos jugado en clubs de rol, casas de padres, bajos, garajes e incluso en la casa de la abuela que tu familia ya no usa. Algunos incluso hemos jugado en parques públicos, en la playa, estando de campamento o en la puerta del club de rol para aprovechar la luz de una farola, porque no había presupuesto para dar de alta la luz. 

Pero el sitio más curioso en el que yo he jugado fue el Castillo de Sagunto. El Castillo de Sagunto no es un castillo en realidad, sino una ciudad amurallada, que como toda fortaleza que se precie, está en lo alto de una montaña, por aquello de defenderse de los invasores y tal.

Un día, al llegar a casa del trabajo, me encuentro un cartel pegado con celo en el portal. A punto estuve de pasar de él, pero algo me llamó la atención por el rabillo del ojo: la palabra aventureros. Como no es una palabra muy común en los títpicos carteles de se busca perro perdido o doy clases de repaso de matemáticas, me acerqué. El cartel decía así:  

"Se buscan aventureros. 
Interesados acudir el próximo domingo
 a las 10 de la mañana al castillo".

Ese viernes, cuando nos vimos para la partida en el club, comprobamos que todo el grupo se había encontrado con el mismo cartel en la entrada de casa. Y allí que nos fuimos, domingo a punto mañana, en pleno julio, cuesta arriba hasta el castillo, a ver que nos encontrábamos. Llegamos con una sudada monumental y allí estaba Pedro, nuestro antiguo master de El Señor de los Anillos, para entonces ya retirado, sentado en la muralla con una nevera portatil llena de agua fresquita, dispuesto a ofrecerle una última aventura a nuestros viejos aventureros.

domingo, 24 de noviembre de 2013

El desafío de los 30 días - día 24

24 de noviembre: La sesión que menos ha durado

La sesión más corta que he jugado duró apenas un par de minutos. Se trataba de una partida de vampiro La Mascarada que intentamos jugar una noche de viernes en el Club Draken de Puerto de Sagunto. La dirigía Marco, que planteó la partida contándonos que alguien nos citaba en un viejo desguace de coches para mandarnos a una misión. 

Nosotros, buenos y bien mandados, nos dirigimos al lugar de la cita, para encontrarnos con un vampiro vestido con una capa a lo Drácula, que subido encima de un coche del desguace, nos decía: ¡¡¡Soy el Conde Chocula!!!

El personaje que llevaba Adolfo, un toreador bastante psicópata que no se separaba de su katana, ni corto ni perezoso, sacó el arma y le cortó de un tajo la cabeza al "Conde Chocula", que resultó ser un Malkavian un poco pasado de vueltas y curiosamente, el personaje que nos había citado para darnos la misión.

El master, cerró el módulo y dijo: ¡A casa! Y ahí terminó la partida.